El Queru en Badajoz
Badajoz no defrauda. Tierra de valientes, de sacrificados y de comprometidos. Así ha sido a lo largo de toda su historia y así sigue siendo ahora mismo.
Ayer tuve el honor de saludar a Juan Carlos Rodríguez Ibarra, un político inteligente, con principios (eso etéreo o inexistente para otros), y especialmente con arrestos suficientes para que las diferencias entre lo que piensa, dice y hace sean bastante pocas.
Él dijo que lamentaba la mala suerte para el Software Libre de tener un apoyo tan claro de Andalucía y Extremadura ya que eso podría hacer pensar a algunos que el Software Libre es cosa de pobres, o de comunidades rurales, y no, es cosa de listos, de inteligentes.
En cuanto a la ciudad de Badajoz he decir que es muy bonita, además los nombres de las calles (Cervantes) e incluso los de los hoteles (Zurbarán, Góngora) , en conjunción con su impecable aspecto medieval te recuerdan constantemente la gloriosa historia escrita con la sangre de la gente de a pié y con la avaricia de nobles, ricos y reyes, de esta cosa nuestra que llamamos España.
Los restaurantes son fantásticos y puedes comer un cocido extremeño, carne con patatas, con su aperitivo, cerveza y café por seis livianos euros, algo impensable en mi ciudad en la que comes mediocremente por no menos de quince o veinte.
Que decir sobre las mujeres, ahora tengo que ser más correcto y no puedo explayarme como antes, pero si dije que las más guapas y simpáticas son las malagueñas, no puedo evitar reseñar que las morenas más literales y rotundas son las extremeñas.
La gente es muy amable y atenta, y una cosa que me llama mucho la atención es que la mayor parte tiene un acento neutro o poco marcado, cosa imposible por ejemplo en Andalucía.
Otra cosa llamativa son las calles, del ancho justo para el paso de un coche y con dos palmos de acera me recuerdan mucho a las del barrio de La Magdalena en Zaragoza, estas están más límpias eso si, y por ellas los coches circulan a toda pastilla, como si fuese el tercer cinturón o sabe Dios, y te pasan rozando la espalda con los retrovisores.
10-2-2007 a las 06:52:51
De acuerdo en lo de lo morena que son las extremeñas (de la provincia de Badajoz) y en lo de los restaurantes y el nivel de vida tan barato…
Totalmente en desacuerdo con lo del señor Ibarra (qué le vamos a hacer, 25 años bajo la sombra del “bellotari” es alargada… lo que te dijo del software libre es lo que tenía apuntao en la chuleta… y lo de los arrestos y tal es la pose que saca para la radiotelevisión nacional… de puertas para adentro, bien poquito) y lo del acento “neutro”… La gente de Badahó tiene acento de Badahó, que es bastante más marcado que el de la gente de la provincia de Cáceres (y éste se va confundiendo con el castellano a medida que subes al norte).
Pero mira, sí, Extremadura por lo menos se moja en cuestiones tecnológicas y está mucho más adelantada – quién lo diría – en algunos aspectos como en el caso del software libre. ¿Qué por qué a la gente le sorprende tanto cuando se acerca a Extremadura y lo comprueba? Porque para los medios la única imagen que interesa vender de Extremadura es la de imágenes como la de Puertourraco. Sad but True.
¿Qué por qué sé todo esto? Porque soy extremeño ;-P
Un saludo.