Scott Adams: Uno de los padres de la Aventura Conversacional
Empezaban aquellos para algunos innombrables años ochenta, deluxe y unisex, con su reinventado Art Decó, sus trajes de lino con alpargatas de cáñamo y camisetas fucsia, ah, y por supuesto con su incipiente informática doméstica.
Algunos, por aquel entonces, teníamos la cara como una paella, más testosterona que el tal Landis, y unas irrefrenables ganas de lanzarnos a la aventura, en repetidas ocasiones, con toda representante del sexo opuesto que hubiese sobre la faz de la tierra.
La mayor parte de las veces lo que tocaba, sin embargo, es reunión frente a los Spectrum, los c64, los msx o los Amstrad con los otros colegas mantas (entonces ni había frikis ni se hablaba de los geeks) de calculadora en un bolsillo y bolígrafos en la camisa. Cocacola, vozka escamoteado de algún mueblebar familiar, paquete de ducatas de cincuenta y una pesetas y posiblemente alguna de las una o dos revistas de informática que había y que costaban la friolera de veinte duros.
Éramos capaces de coger un juego en el que sólo había texto, o como mucho algunos gráficos muy someros hechos a trazos, y ponernos a teclear cosas como “IR NORTE”, “SALIDAS”, “EXAMINAR ENANO”, “COGER ESPADA”, “ATACAR ORCOS”, “XYZZY” :-), durante toda una tarde.
Uno tecleaba las órdenes, otro iba dibujando un mapa, los otros iban dándole a la mollera a ver como demonios había que hacer para que la serpiente que impedía el paso al tesoro se convirtiese en un lindo pajarillo.
Eso eran las Aventuras Conversacionales. A alguno que viviese esos años le caerá una lagrimita al leer la entrevista a Scott Adams, fundador de Adventure International, que he sacado de la revista GAME.